jueves, 10 de noviembre de 2011

Un Trato por el Buen Trato en el Segundo Festival + Cultura + Expresión Derqui 2011

 


El colectivo “Cultura al Hombro” compuesto por más de una docena de organizaciones sociales comunitarias, artistas y medios comunitarios estamos impulsando la campaña “Un Trato por el Buen Trato”.

La campaña se viene realizando en Argentina hace cuatro años en Villa María, Córdoba y recientemente en Cañuelas, Provincia de Buenos Aires. Este año emprendimos el desafío de realizarla en la zona noroeste de Buenos Aires con el apoyo de CREAS.

 El próximo sábado 12 de Noviembre estaremos realizando la campaña “Un Trato por el Buen Trato” en el marco del Segundo Festival + Cultura + Expresión Derqui 2011.

Durante toda la jornada vamos a compartir en distintos barrios de Presidente Derqui: música, teatro, murga, deporte, radio y poesía, ocupando diferentes espacios públicos.

Durante toda la jornada se va a estar realizando la campaña de “Vacunación” simbólica contra el maltrato.


El itinerario será el siguiente:


-9 hs. Todos los participantes se auto convocarán en la estación de trenes línea San Martín (Presidente Derqui), punto estratégico por la cantidad de gente que circula durante el día. Allí se montará la radio en vivo donde cientos de jóvenes podrán expresarse y compartir lo que quieran. También desde allí saldrá la caravana de murgas, circo y teatro callejero hacía los distintos barrios donde se presentarán las obras de teatro. 


-10 hs. Comienzo de la transmisión de la Radio en Vivo (89.5 Mhz.)

 Y en la plaza central de Derqui, un grupo de adolescentes y jóvenes skaters montarán rampas para disfrutar su deporte, también será otro punto clave de vacunación a lo largo del día.

Rivadavia e Isolina Raíces.

-11 hs. Salón de la iglesia Caacupé

Uruguay y José Hernández (Barrio Monterrey)

Obra Infantil, elenco “Las 13 sillas”



-14.30 hs. “Lo de Larry” (Barrio Toro)

Río II entre Australia y Noruega

Obra de Títeres, elenco “Pie Plano”

-16.30 hs. Plaza Antonio Toro

Isolina Raíces y San Martín

Monólogos, por alumnos Casa de la Cultura y RozzaOrzzuza



-18 hs. Estación San Martín

Acto poético y monólogos, por “Lila Pilpintu” y “Colors Clown”



-18.30 hs. El Bodegón – Club Unión
Rivadavia y Lamadrid

Obras “Descamado” y “Los Macocos”

Elencos “La comedia de Pilar” y “RozzaOrzzuza”

-20 hs. Estación San Martín

Expresión corporal Y CIERRE de transmisión de Radio 89.5 Mhz.

-22 hs. El Bodegón – Club Unión

Obra de cierre “Un guapo del 900”

Elenco “Abriendo Caminos Teatro”.

Cierre del Festival + CULTURA + EXPRESIÓN Derqui 2011-11-27

Poesía, murga y proyección del documental por SOFOVIAL



Para más información:


VictorKoprivsek (Periódico El Apogeo) Cel:15-6958-9887

Daniel Sambrana (FM Tinkunaco) Cel: 15-5724-2432




Después de cuatro meses de trabajo proponemos un recorrido de expectativas e ilusiones que intentamos plasmar en esta galería de fotos donde vamos a encontrar el colectivo de trabajadores sociales y culturales, junto a niños y niñas, jóvenes y vecinos que apuestan fuerte a redimir la esquina, el barrio, la cultura, el corazón, el alma, los ideales.
 


Spot Un Trato por el buen Trato, la campaña ya empezó + CULTURA + EXPRESION + BUEN TRATO + TEATRO + CARAVANA + RADIO EN VIVO + ESPACIO DE JOVENES SKATERS... sumate, si perteneces a una organización social, institución educativa, grupo de jóvenes, centros comunitarios, iglesias, merenderos, organismo público, medio de comunicación, todos pueden ser parte, todos pueden ayudar a la campaña.
 

 

viernes, 16 de septiembre de 2011

¿1914?

Hace unos días escuchamos por radio esta historia:
“Usted no me conoce, doctor. Pero soy de las tantas jovencitas que salvó de las garras del hampa. Me trajeron adolescente de Varsovia, engañada, creyendo que me ponía a servir en casa de familia honesta, que me daría educación. Y caí… no se imagina, doctor, lo que pasé, me golpearon, me encerraron, me hicieron prostituta…estaba vencida, entregada, no conocía a nadie, a quien acudir, (…) pero se levantó su voz y los explotadores se acobardaron, tenían miedo de usted, de esa ley que había conseguido, la Ley Palacios como después la llamaría el pueblo (…) Usted doctor, salvó a una joven inocente….Cuántas como yo se han salvado. A usted le debo todo, gracias, muchas gracias”.
Esta carta fue un testimonio que recibiera el histórico Diputado Socialista Alfredo Palacios en agradecimiento a la creación y posterior sanción en 1913 de la Ley 9.143 contra la explotación sexual, más conocida por ese entonces como la Ley Palacios. La lamentable vigencia de este relato es lo que nos llamó la atención y lo que nos motiva a preguntarnos por las raíces históricas de esta problemática que afecta principalmente a mujeres, niñas y niños en todo el mundo. Gracias a la acción de grupos de mujeres, organizaciones y también instancias del Estado que han trabajado intensamente en Argentina en estas últimas décadas, es que podemos ver la vinculación que existe entre la Trata de personas y la Violencia de Género. Al abordar las cuestiones de género no debemos perder de vista que son construcciones sociales marcadas por el machismo, por el patriarcado que se han naturalizado fuertemente en la sociedad y se han incrustado con violencia en los cuerpos de las mujeres y niñas/os víctimas.  Hay una permanente relación entre violencia y trata, entre esa construcción social que habilita y consiente prácticas violentas que al radicalizarse coloca a los cuerpos de las mujeres (no cualquier cuerpo) en el lugar de la mercancía.  Lo que parece abyecto, impensable trae nuevamente las preguntas: ¿Qué habilita a los padres, hermanos, hijos, amigos de nuestra sociedad a “consumir” esos cuerpos y almas violentadas? ¿Qué mecanismos reproducen ese ejercicio de poder de un cuerpo sobre otro? ¿Por qué una víctima de las redes de trata y tráfico sigue siendo presa de una metodología de la violencia exactamente igual a la de 100 años atrás?    
El tema es difícil y complejo. Algunas combinaciones acuden para explicar: el consumo que nos define como sujetos y atraviesa nuestras relaciones, la indignidad de la pobreza, los medios de comunicación que instalados en nuestras casas solidifican los lugares comunes y banalizan la violencia por acción y por omisión. Estos elementos parecen generales, hasta lejanos. Pero si miramos con atención es el oxígeno del aire denso que respiramos.

jueves, 11 de agosto de 2011

Al día

“Estar al día” no es igual que “vivir al día”. Sin embargo, son las caras de una misma moneda, la de las organizaciones sociales. Cotidianamente se vive al día, a la semana, manejando las urgencias de las personas y las comunidades y haciendo malabares con los recursos. También, se tiene que estar al día con toda la parte administrativa, legal y burocrática que permita sustentar ese trabajo diario. Qué difícil. En el medio quedan las ganas de hacer algo distinto, de construir nuevos modos de hacer, nuevas formas de relacionarnos para transformar realidades.
Si uno lo piensa es una tarea titánica la del campo popular. Si uno conoce más o menos, puede ver que muchos (más de lo que imaginamos) lo logran.
En todo caso, quisiéramos detenernos en el tema de la legalidad de las organizaciones, que por decirlo de alguna manera es lo que permite cierto nivel de formalización, lo que a su vez puede abrir un campo de posibilidades de acción bastante diverso. Motiva la reflexión un proceso de fortalecimiento de una Red de Centros Comunitarios que estamos apoyando como Fondo de Pequeños Proyectos.
Más allá de las razones que hacen que las personas se junten y trabajen por sus comunidades o por un sueño que las nuclea, lo legal y lo administrativo tarde o temprano entra por la fuerza a estos espacios. A regañadientes lo aceptamos y por el mismo motivo, lo dejamos para último momento, lo pateamos para más adelante, lo hacemos si hay tiempo y hasta a veces simplemente lo olvidamos. Quizá porque lo de la personería jurídica es difícil de entender o quizás porque son otras las cosas que interesan más. Lo cierto es que esa profesionalización de esta dimensión de nuestro trabajo un día golpea a nuestra puerta. En general sucede cuando crecemos, cuando vamos pisando firme y ganando experiencia. Y ese día, hay que hacerse amigo de lo administrativo y de lo legal para entender que una buena administración y la claridad en la gestión son parte importante de la identidad del trabajo en las organizaciones sociales. Al ser lo jurídico también una parte nuestra, cuando los otros (el Estado, los medios de comunicación, quizás las empresas, por qué no?) se interesan por lo que hacemos pueden en esa misma instancia ver cómo lo hacemos. Ahí, en ese diálogo mostramos que se puede educar de otra manera, que se puede hacer arte comunitariamente que trasciende y resignifica lo cotidiano, que se generan espacios de trabajo productivo y solidario a la vez, en fin, que se puede construir verdadera comunidad con otro esquema de poder y de relaciones. Ojo que no es cargar las tintas sobre una legalidad como cáscara vacía… Simplemente, incorporarlo como una dimensión que potencia y fortalece lo esencial de nuestro trabajo, y que habla de cuan calificados estamos. Para que al vincularnos con otros no perdamos esa posibilidad pedagógica de transformar por no haber podido, además, estar al día con los papeles.

lunes, 27 de junio de 2011

Organizaciones y Justicia Climática


Gentileza de Prensa de Frente
Veamos esta noticia emitida por la BBC de Londres: “Las emisiones de gases de efecto invernadero en 2010 fueron las mayores de la historia, lo que reduce las esperanzas de controlar el calentamiento global, asegura la Agencia Internacional de Energía. La AIE estima que las emisiones en 2010 subieron a un récord de 30,6”.
Además de una lejana preocupación lo que esto evidencia es que no es mucho lo que ha cambiado a nivel de las cumbres por cambio climático pues los tratados y sus negociaciones no han logrado un compromiso internacional efectivo, Kyoto es un ejemplo de ello.
La pregunta que surge es ¿por qué la cuestión climática, ecológica nos resulta tan lejana para abordar? En general la vemos tematizada en las Conferencias Mundiales en donde los líderes se reúnen y como vemos, mucho no han podido hacer. Pero, la cuestión del cambio climático ha dejado de ser un tema exclusivo de organizaciones ambientalistas o de sectores técnico – científicos para pasar a ser una problemática nodal asociada al modelo de desarrollo que rige nuestras sociedades. En este sentido, ahora el desafío no es científico o tecnológico sino que es político y es en ese marco que el escenario Latinoamericano trae sus imperativos.
En primer término, la Conferencia de Naciones Unidas para el Desarrollo Sustentable conocida como Río + 20 se desarrollará en junio de 2012 en Brasil. ¿En dónde nos encuentra como región y como organizaciones del movimiento ecuménico y de la sociedad civil? Si el espacio de gobernanza es difuso, ¿cómo adquirirlo, cómo formarse para ejercerlo? ¿Cómo lograr que las organizaciones intervengan como ciudadanía politizada y en acción en lo que concierne a la justicia climática?
Río + 20 revisará los progresos en las metas planteadas en la cumbre anterior y buscará renovar el compromiso de los líderes mundiales con estos temas pero también intentará imponer un nuevo modelo, la llamada economía verde. Interesante recordar que la gran Conferencia de Río 92 se dio en un contexto Latinoamericano de hegemonía del neoliberalismo. 20 años después, Latinoamérica se encuentra en un proceso de reconstrucción regional que se asienta en políticas de desarrollo de las economías nacionales recuperando el rol activo del Estado como garante de la inclusión social. Hoy, por suerte, a nadie se le ocurriría defender un esquema de Estado mínimo. Pero, no hay que perder de vista que el modelo económico sustancialmente es el mismo: extractivo y agroexportador. Soja en el Cono Sur, minería en los países andinos, petróleo, son las principales cosas que extraemos hoy, a diferencia (o no tanta) de otros siglos. Todas actividades muy nocivas para el ambiente, la diversidad y las personas que han sido desplazadas y contaminadas por estas actividades. Por otra parte, todo está sustentado en un modelo de consumo extendido, poco cuestionado y al que todos, sin excepciones visibles abrazamos. A este ritmo, necesitamos casi un planeta y medio (1.4 según este informe http://goo.gl/EDW10).
Un último punto, en este esquema de gobernanza climática internacional hay una presencia/ausencia difusa: la ciudadanía organizada. Todo el conglomerado de organizaciones sociales, movimientos, ONGs, iglesias y entidades ecuménicas que trabajan con los afectados directamente por las políticas que por acción u omisión generan los mayores daños. Esta falta de efectividad del sistema de gobernanza internacional en temas de justicia climática lleva como imperativo implícito el generar propuestas para incentivar la acción colectiva. En este punto, espacios como el Foro Social de las Américas están trabajando en nuevos enfoques. En su cuarta edición declaró: “Los movimientos sociales estamos ante una ocasión histórica para desarrollar iniciativas de emancipación a escala internacional. Sólo las luchas de nuestros pueblos van a permitirnos avanzar hacia el yby marane’y (tierra sin mal) y hacer realidad el tekoporâ (buen vivir). Nos comprometemos a reforzar la lucha por la soberanía de nuestros pueblos, la soberanía alimentaria, la soberanía energética y la soberanía de las mujeres sobre sus cuerpos y su vida y por el reconocimiento de la diversidad sexual. Construimos alternativas que parten de los acumulados en las resistencias desde la interrelación de diversas perspectivas anticapitalistas, antipatriarcales, anticoloniales y antiracistas, al mismo tiempo que avanzamos en la búsqueda de otro paradigma centrado en la igualdad, el buen vivir, la soberanía y la integración fundamentada en el principio de la solidaridad entre los pueblos.”  
Estemos atentos y trabajando para construir otro desarrollo más integral, más armónico y más justo.  

domingo, 22 de mayo de 2011

Trabajamos con personas, no con pobres

¿Puede una pequeña experiencia resolver grandes problemas? Pues sí. A simple vista la afirmación es temeraria pero si se la coloca en boca de quien la pronunció, es elocuente. En este caso, fue uno de los dirigentes del Movimiento de Trabajadores Sin Tierra de Brasil quien valoró en tantos años de trabajo el aporte y acompañamiento de los Fondos Ecuménicos de Pequeños Proyectos a las luchas sociales del hermano país.
Este testimonio se dio en el marco del Encuentro de Fondos de Pequeños Proyectos (FPP) de América del Sur que ocurrió los días 11, 12 y 13 de mayo pasados en Salvador de Bahía, Brasil. Allí participamos como Creas junto a otros FPP provenientes de Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Paraguay, Argentina y Brasil.
Muchos desafíos, muchas propuestas son las que articulan el escenario regional con el trabajo local de los Fondos. Si, como dicen, el mundo se organiza en bloques, es nuestra región latinoamericana la que intenta en la riqueza histórica de sus sociedades movilizadas y organizadas, encontrar nuevos modos y experiencias para apoyar lo distinto, lo que construye otras formas de convivencia social.
Parte del debate giró en torno a definir y perfilar estratégicamente el trabajo de estas organizaciones y sus pequeños proyectos como una herramienta, un servicio eficaz de apoyo financiero y técnico mancomunado con las organizaciones de base en toda Latinoamérica.
“Llegamos a donde otros no llegan” dijeron las coordinadoras de Unitas en Bolivia y de Aportes de Perú. “Apoyamos a organizaciones que nadie apoya. Servimos como laboratorio de experiencias nuevas que funcionan” dijeron desde el Fondo Ágil de Ecuador.
A su vez, el carácter ecuménico de nuestros Fondos tampoco es menor, pues allí hay un mandato que nos diferencia de otros fondos que combaten la pobreza. Al decir de Henning Reetz, de Pan para el Mundo: “Nosotros no trabajamos con pobres, trabajamos con personas”.
Por esas y otras razones, como Creas estamos convencidos de que esta articulación de los FPP tiene que consolidarse para tener un mayor impacto continental, para lograr visibilidad. Creemos que definir nuestra identidad como Fondos Ecuménicos, sistematizar las experiencias y comunicar de manera contundente lo que hacemos es central para colaborar en esa transformación que tanto anhelamos.




viernes, 6 de mayo de 2011

Cuando los derechos tienen raza


Durante la primera semana de mayo una organización que trabaja por los derechos de los pueblos originarios celebra la semana de los Pueblo Indígenas. Muestran el trabajo que realizan las comunidades y traen  a la gran ciudad testimonios y productos para comercializar. Pero no podemos dejar de mencionar el  reclamo de la comunidad “La Primavera” del pueblo Qom en la avenida 9 de Julio, tierra de reclamos de distintos sectores. Reclaman  la posesión de las tierras en Formosa, la falta de atención por parte del gobierno nacional para atender sus demandas y la violencia ejercida para su desalojo desde la gobernación de su provincia.
Este hecho que desde donde se lo mire está relacionado con el reconocimiento a su identidad y es sumamente legítimo, despertó ciertos discursos que dejan a la vista posturas ideológicas y visiones del mundo contradictorias. Quizás algunos comentarios que denotan cierta legitimidad de sectores gremiales, organizaciones políticas o sociales provenientes del ámbito urbano ante los piquetes o cortes de calles y rutas, parece no aplicarse a este sector de la sociedad. ¿Será que es más aceptado ser un pobre urbano a ser un pobre indio?¿Será que quienes transitan la ciudad tienen más derecho a cortarle sus arterias principales que quienes viven alejados de ella y no son considerados occidentales?
Cualquier persona que trabaje desde una perspectiva de los derechos humanos entenderá que este planteo es un disparate, sólo explicable para aquellos que desnudan su visión discriminadora del mundo. Parecería que los  poseedores de derechos, sobre todo los humanos, están divididos ya no sólo por clase, sino también por raza. El famoso crisol de razas de la América Latina es anecdótico y pintoresco para cierto sector social que no hace diferencia entre pobres o ricos, sino entre occidentales o indios.
Nuestra historia ha sido muy cruel con quienes habitaban el continente cuando los españoles llegaron pero parece que en la actualidad la crueldad y la discriminación se destapan cuando se visibilizan los reclamos históricos y las grandes ciudades son el escenarios elegido. Hay un saber popular que dice que lo que no se ve no existe, quizás el mostrar la problemática no resuelta de la posesión de las tierras por parte de los pueblos originarios en un año eleccionario siembra cierta debilidad. La falta de resolución de problemas históricos y olvidados por los diferentes gobiernos ocupados en mostrar el éxito de la gestión en obras y no en los problemas de fondo, nos llama a estar más atentos y atentas al ejercicio ciudadano que no termina con el voto en una urna.
Por esta razón somos muchas las organizaciones que trabajamos desde distintos ámbitos para fortalecer, potenciar y apoyar el crecimiento y la formación de liderazgo indígena. Entendemos que nuestro apoyo va más dirigido a que puedan conocer la lógica de los criollos para poder armar estrategias desde otros códigos sosteniendo sus reclamos y empoderándolos como personas.
Algunos de los proyectos apoyados desde CREAS estuvieron dirigidos a líderes jóvenes interesados en temas de comunicación y nuevas tecnologías pero sumado a una formación integral con una visón política y social amplia. Nuestro apoyo desde las distintas áreas de trabajo tiene siempre como objetivo a las personas y el desarrollo de sus capacidades en su comunidad.

miércoles, 20 de abril de 2011

La salud que nos corresponde a todxs

Consultorio odontológico del Comedor Amor y Paz

Cuando pensamos en la salud, varias ideas vienen a nuestra mente. Algunas vinculadas a la falta de enfermedad, otras pensadas desde de lo cotidiano, unas más desde la concepción integral de las personas. Pocas veces pensamos en las deficiencias del sistema sanitario y la situación de vulnerabilidad de algunas poblaciones. Sin embargo, este tema aparece en la opinión pública justamente cuando se vulnera el derecho de acceder a la salud de sectores marginados por la sociedad y las instituciones.
El acceso, la atención, los servicios médicos y todo lo encuadrado en el sistema sanitario del Estado están colapsados. Cada vez son más las personas que no encuentran respuestas para sus demandas de salud y en el camino, se van postergando y otras demandas, como la alimentación y vivienda, van ocupando esos lugares.
Si bien existen localidades que tienen una mejor prestación de servicios sanitarios, quedan muchas otras sin poder cubrir las necesidades locales, teniendo inevitablemente que movilizarse a otras ciudades para poder tener acceso acorde.
La falta de atención primaria y prevención ha sido postergada por las políticas públicas debido a la gran demanda y la necesidad de resolver situaciones urgentes que no dan tiempo para planificar y pensar propuestas a largo plazo.
En algunas regiones, es más visible que en otras y en algunos países son procesos que se han revertido con algunos gobiernos. Pero todavía queda un sector importante sin posibilidad de acceder a una planificación familiar, a los controles básicos de niños, niñas y embarazadas, a una programación de asistencia médica. En muchas oportunidades la situación se agrava ya que no cuentan con agua potable, cloacas, espacios verdes y la contaminación es una compañía habitual.
La gran diferencia entre quienes tienen un trabajo en blanco, reconocido y con aportes con quienes sufren situaciones de ausencia o precariedad laboral sigue siendo amplia. Por lo que estas personas deben recurrir a la asistencia médica de los hospitales públicos o de las ambulancias, que en muchos casos se niegan a ingresar a los barrios más vulnerables, por miedo. Se da de este modo una doble discriminación, por un lado por que no tienen acceso a la salud y por otro porque se los excluye de la atención por la zona donde viven.
Por eso entendemos que la participación en la comunidad y la organización hacia adentro de los barrios es fundamental para poder hacer valer los derechos de esa población. Durante los últimos años se consolidó el concepto de Salud Comunitaria que implica la participación y planificación de los vecinos y las vecinas en temas relacionados a la salud.
El trabajo de la organización social SER.CU.PO, Servicio de la Cultura Popular, da cuenta de esta experiencia a partir del proyecto Construyendo salud de la comunidad hacia la comunidad. Se trata de mejorar la prevención y el acceso a la salud de la comunidad en algunos barrios del Partido de Esteban Echeverría en Buenos Aires, a través del fortalecimiento de la promoción de la salud comunitaria  y la construcción del derecho a la salud. La metodología que proponen es la educación popular, que permite poner en común los conocimientos que las personas poseen para el crecimiento conjunto del grupo.
Si de algo sabemos es que el trabajo en red, con participación activa de los actores sociales incide en la definición de las políticas públicas para que los más vulnerables por fin accedan a sus derechos. Tomar partido implica transformar el reclamo en acción para la transformación social, más allá de las barreras que conocemos y de los obstáculos que aparecen en el camino.
¿Cuántos caminos conocen que nos ayuden a seguir creciendo?

miércoles, 6 de abril de 2011

Una fecha en el calendario

Abuelas de Plaza de Mayo Foto: Juan M. Quintanilla
Marzo es un mes especial para América Latina. El 24 de fue declarado por el Secretario General de la ONU, Banki-Moon como el Día Internacional para el Derecho a la Verdad en relación con las violaciones graves de los Derechos Humanos y para la dignidad de las víctimas. Recuerda al arzobispo Oscar Arnulfo Romero asesinado mientras oficiaba misa en el Hospital de la Divina Providencia, en la capital salvadoreña, la tarde del 24 de marzo de 1980, en el contexto de una cruenta guerra civil, que se prolongó por doce años (1980-1992).
Lamentablemente en muchos países de nuestro continente hemos vivido situaciones de violación a los DD.HH en ese período. Las explicaciones son las mismas y las conocemos quienes trabajamos en el campo popular y social e interactuamos con las distintas comunidades. Por eso, rescatamos desde CREAS la posibilidad de recordar y refrescar la memoria.
Las organizaciones barriales, comunidades de iglesias, las experiencias de los grupos organizados han desarrollado proyectos y estrategias para no olvidar, porque saben que los pueblos que olvidan vuelven a cometer los mismos errores del pasado.
Entendemos que el marco es distinto sobre todo porque después de muchos años, en Argentina por ejemplo, se están realizando los juicios por la Verdad, figura legal del sistema penal de ese país que permitió llevar a juicio a todos los represores y torturadores de su dictadura militar, 26 años después. Si bien sabemos que el sistema judicial de los países que han sufrido dictaduras son los más permeables a las presiones y los que más lentamente se acomodaron a los sistemas democráticos, la memoria deja su huella.
Reconocer internacionalmente el Derecho a la Verdad como uno de los modos de acceso a los derechos humanos implica poder obtener la información negada durante tantos años a familiares de aquellos que fueron víctimas de las peores atrocidades. La historia no sólo la escriben los que ganan, sino que queda en la memoria colectiva de una sociedad para rectificar o ratificar lo contado.
Torturas, asesinatos, violaciones a las mujeres y el secuestro sistemático de bebes han dejado un cicatriz enorme en la memoria de las personas y han marcado sus vidas para siempre. Pero esa cicatriz no busca una cura milagrosa, busca la verdad a través de la justicia. No busca venganza para quienes fueron los provocadores de tanto dolor prolongado, busca cerrar una etapa para seguir construyendo vida.
La memoria no sólo sirve para no olvidar, sirve para aprender, para reconocer en otras situaciones actuales lo ya vivido, para poder perdonar y saber cuándo nos hemos equivocado nosotros. Para un pueblo es fundamental para mejorar su presente y su futuro a través de acciones concretas.
Memoria, Verdad y Justicia no sólo son palabras fuertes, sino son modos de aprender a vivir una vida más digna para nosotros y para los que vienen, manteniéndolas siempre vivas en nuestro lenguaje y las acciones cotidianas.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Movilizados

Cuando suceden desastres naturales en el mundo, varias situaciones pasan al mismo tiempo. De algunas podemos sentir orgullo. Por eso elegimos compartir las buenas, porque tiene un efecto multiplicador en las emociones y las acciones de las personas que comparten este espacio.                            
Lo que no podemos ignorar es el impacto que tiene en la vida de las personas afectadas directa e indirectamente. Quienes no sufrimos en vivo tomamos conciencia de la importancia de estar conectados, formar parte de redes sociales y de organizaciones que trabajan para brindar ayuda en casos de catástrofes naturales. Ya no alcanza con cuidar el lugar donde habitamos porque hay situaciones que no podemos prever. Hay que estar preparados para ser solidarios.
Vimos con asombro cómo, en pocas horas ciudades y personas que habitaban un Japón próspero y desarrollado, desaparecían. Sin embargo, frente a esa realidad desoladora las penas seguían produciéndose por el impacto del terremoto y el tsunami en las plantas nucleares de Fukushima, que aún es incalculable. Frente a las imágenes que recibíamos desde la televisión y los medios electrónicos nos preguntábamos: qué podemos hacer desde aquí? 
En este mundo globalizado en el que vivimos, donde compartimos los deseos por un lugar mejor donde vivir, muchas organizaciones de la sociedad civil se han sumado voluntariamente para colaborar en esta tragedia.
ACT Alliance junto a la Plataforma Japón, integrada por 32 ONG´s y el Servicio Mundial de Iglesias (CWS por sus siglas en inglés) están coordinando la ayuda para rescatar y asistir a las víctimas, la recepción de donaciones y la articulación con el trabajo en red junto a otras organizaciones que destinarán recursos financieros y humanos para aliviar la situación actual.
También es importante decir, recordar, remarcar el debate que debemos darnos sobre nuestro rol social y la capacidad de aportar a los debates sobre el medio ambiente y los efectos que producen los avances para mejorar la calidad de vida de las personas. Algunos ejemplos son la construcción de represas hidroeléctricas, la energía nuclear, las aguas contaminadas por las industrias que se hacen más visibles en situaciones extremas como la que estamos viendo en Japón.
La posibilidad de mirar el mundo en su totalidad hace que podamos dimensionar los impactos aún en aquellos lugares que resultan lejanos, por eso la esperanza la depositamos en nosotros/as, nuestros hijas e hijos y en seguir pensando vías alternativas para vivir mejor.
Cuáles serán, compartirías alguna para crecer juntos/as?

Para colaborar contactarse con:
Takeshi Komino
Jefe de Emergencias
CWS Asia Pacifico
takeshi@cwspa.org.pk
+66 849 109 563 (mobile)

Para aportes financieros a la cuenta del banco de la CWS de Asia Pacifico
Nombre de cuenta: Church World Service
Nº de cuentar: 001-0-079704-0
Currency: USD
Banco: Standard Chartered Bank
Oficina: Bangkok Main Office
Código: SCBLTHBX





viernes, 4 de marzo de 2011

La escuela, el apoyo y los barrios

 El rol de la escuela ha cambiado sensiblemente en estos últimos tiempos. El comienzo de clases en las escuelas y también el nuevo año para los centros comunitarios como espacios de educación integral, enfrenta nuevamente desafíos. En general, la problemática extendida encuentra hoy a la escuela con altas tasas de deserción y de repitencia. A esto se suma una cultura del abandono y de violencia creciente en la familia que no está en capacidad de hacerse cargo de la socialización primaria de los niños/as.
La falta de recursos de todo tipo y el cambio de rol de los educadores produjeron una disminución de la calidad educativa. Sin embargo, hay proyectos de organizaciones sociales que se desarrollaron para revertir esas situaciones. Algunas de las características que los definen se vinculan con la creatividad de sus recursos pedagógicos, el trabajo personalizado con los chicos y chicas y sus familias, la especialización de las educadoras populares, la articulación con las organizaciones locales (especialmente con las escuelas y sus gabinetes) y la gestión con las autoridades provinciales y nacionales para la obtención de programas.
Las organizaciones en los barrios, lejos de la pasividad, enfrentan este escenario requiriendo a múltiples, novedosos y en algunos casos, creativos dispositivos educativos – culturales. Una vez, una educadora nos comentó que en la escuela los niños pueden pasar de grado pero si ellas advierten que no sabe leer o no maneja bien determinadas herramientas no lo cambian al siguiente nivel del apoyo escolar. Esto nos llamó la atención al notar la inversión en el rol educativo: lo que es el “apoyo” pasa a ser central y la escuela se queda en un espacio de contención formal.
Así, destacamos la preocupación de las organizaciones y también de las autoridades de las escuelas para elaborar estrategias conjuntas de trabajo. No resulta fácil para una maestra tradicional enfrentarse a situaciones difíciles derivadas de la marginalidad y abandono que viven los niños/as.
El centro comunitario entonces puede, no sin dificultad, abordar estas problemáticas apelando a salidas creativas y más cercanas a la realidad. Por su flexibilidad pueden probar, equivocarse y encontrar nuevas salidas. Apelan a la educación popular, trabajan desde lo artístico y lo audiovisual y fundamentalmente promueven un acercamiento personal, de sumo cuidado y respeto por la individualidad de esos chicos y chicas que no tienen fácil el contexto en el que deben desarrollarse.
Las organizaciones sociales están insertas en el barrio, son la comunidad, y su diagnóstico es el más acertado. Esa legitimidad es la que las lleva a desarrollar acciones que complementen, refuercen, mejoren la educación de sus niños y jóvenes. Efectivamente, coexisten muchas experiencias a lo largo de nuestro continente que han trabajado los últimos 30 años por recuperar la educación, incluir a la infancia que había perdido la posibilidad de acceder a ese derecho.  
Hay numerosos proyectos apoyados desde CREAS vinculados a la construcción de estos espacios, desde lo territorial y la transformación. Trabajan con edades que van de los 6 a los 14 años con el objetivo de formar desde la transformación y brindarle a los y las docentes acciones y materiales pedagógicos que colaboren en el desarrollo de los saberes previos, la inclusión social y la inserción en la escuela. En este caso las redes otorgan la posibilidad del intercambio, el enriquecimiento mutuo, la formación y la calidad de sus propuestas, logrando que niños, niñas y adolescentes accedan a un derecho básico de los pueblos, la educación con calidad. 
Uds. ¿qué proyectos conocen que vayan en la misma línea y nos permitan ampliar el horizonte?

viernes, 18 de febrero de 2011

Facilitadores del cambio

Encuentro Poder Género 2009

Somos conscientes que la sociedad en la que vivimos hoy y el modo en que nos relacionamos no es sana, ni para los humanos ni para la naturaleza. Por eso para cambiar una sociedad hace falta que quienes lo saben puedan contagiar a otras personas de la importancia del cambio. A lo largo de los años esas personas fueron designadas por distintos nombres, hoy se los conoce como "facilitadores/as". Pero, ¿por qué hace falta que existan?
En América Latina podemos pensar que son aquellas personas que animan y acompañan a otras a ver el mundo desde otro lugar, un lugar más amable, habitable y que nos pertenece a todos y todas y que por eso, hace falta encontrar la manera de cuidarlo y cambiar nuestra relación con la tierra y las personas.
Para poder lograrlo, también hace falta tomar conciencia de las capacidades que cada uno tiene, muchas veces desconocidas, otras no exploradas y muchas otras aprendidas en el proceso. La articulación de los esfuerzos sociales e institucionales y el trabajo en red son parte de los objetivos que desde CREAS impulsamos, justamente con la idea de formar personas que puedan ser transmisoras de la posibilidad de cambio.
Esto es posible gracias al desarrollo de instrumentos, herramientas y conceptos sobre justicia, paz y derechos humanos. La transformación debe darse en forma transversal, no sólo para las iglesias, sus entidades y pastorales, sino también para los grupos comunitarios y organizaciones sociales. La base está dada desde la dignidad de las personas, la sustentabilidad de los proyectos y la comunicación pensada para la incidencia política y social.
La experiencia de estos diez años de Creas está destinada a desarrollar liderazgos en términos de gestión y calidad de las organizaciones con las que interactuamos.De esta forma, las dos partes se empoderan, nosotros porque conocemos nuevas experiencias, nuevas prácticas y acciones sociales y podemos darlas a conocer y Uds. porque obtienen el valor agregado
de los conocimientos que hemos adquirido en esta trayectoria gracias a la colaboración y apoyo de nuestros propios facilitadores.
El cambio y la cohesión social son parte de la importancia que ACT Alianza tiene para lograr los objetivos propuestos para nuestro continente, tenemos fe que seremos actores colaboradores en este proceso de cambio.

lunes, 31 de enero de 2011

Jugar a crear cultura y ser parte del arte

Cuando pensamos en el arte o la cultura, desde nuestro lugar, lo hacemos con la mirada amplia, sabiendo que no es un campo exclusivo de cierto sector de la sociedad sino que nos pertenece a todos. Esta es una discusión que ya está saldada, no porque lo digan quienes teorizan sobre el tema, sino que lo vemos desde la práctica misma. Plantearlo como un derecho acceder a una vida cultural diversa aparece plasmado en muchos de los proyectos que Creas apoya y con los que trabaja.
Pero ¿por qué debería ser importante trabajar en esa línea?¿Qué implicancias puede tener en la vida de las personas que participan en esos proyectos? En general se trata de niños, niñas, adolescentes y jóvenes, que encuentran en el arte y en las actividades culturales, una forma de expresión y participación negada en otros ámbitos. Juegotecas; Fútbol callejero y deportes; Festivales y eventos comunitarios; Cine en los barrios; Circo Social; Radios Comunitarias; Bibliotecas populares; Talleres artísticos - recreativos de: video, teatro, fotografía, música, murga, son algunas de las actividades surgidas para incentivar el aspecto creativo y educativo en ambientes adversos para trabajar con una propuesta más estructurada.
El objetivo es lograr el desarrollo de capacidades manuales, lúdicas, expresivas y actitudinales que les ayuden a darle sentido a sus vidas y se potencien como sujetos de derechos. En muchas ocasiones encuentran en la creación artística o en la recreación formas de expresión, de contar su propia vida o cómo ven y viven la realidad. En actividades de juego o intercambio cultural encuentran la manera de solucionar conflictos, de trabajar la solidaridad y la participación en la comunidad en la que viven.
Estas son nuevas acciones, creadas desde la propia necesidad en cada contexto que buscan dar respuesta a las demandas de los y las jóvenes. Para poder acceder a una vida digna y vivir con conciencia de sus derechos, muchas personas se esfuerzan en recordar la importancia que la niñez y la juventud tienen en el futuro de una sociedad justa e igualitaria. La relevancia de sus aportes, la necesidad del cuidado del propio cuerpo y el de su familia y el impacto que eso tendrá a corto plazo también es parte del trabajo.
Las palabras que más aparecen en las evaluaciones recibidas de estos proyectos son: valorización personal, comunicación, roles nuevos, disfrute, socialización, poder hacer, encuentro, integración, inclusión. 
¿Con cuáles de todas estas palabras colaboramos para que las niñas, niños y adolescentes tomen conciencia de que son personas de derechos plenos y que sin ellos y ellas no hay cultura posible? ¿Qué herramientas creativas desarrollamos e impulsamos las organizaciones para que ellos mismos sean la solución del problema?
Para finalizar, compartimos las palabras que publicara John Berger  en “Cada vez que decimos adiós”, de Ediciones de la Flor en el año 2008:
No puedo decirte qué hace el arte y cómo lo hace, pero sé que ha menudo el arte ha juzgado a los jueces, vengado a los inocentes y enseñado al futuro los sufrimientos del pasado para que nunca se olviden. Sé también que en ese caso, los poderosos le temen al arte, cualquiera sea su forma, y que esa forma de arte corre entre la gente como un rumor y una leyenda porque encuentra un sentido que las atrocidades no encuentran, un sentido que nos une, porque es finalmente inseparable de la justicia. El arte, cuando obra de ese modo, se vuelve un espacio de encuentro de lo invisible, lo irreductible, lo imperecedero, el valor y el honor.”

jueves, 20 de enero de 2011

Jugamos a tratarnos bien


¿Qué significa jugar para la niñez de hoy, cuáles son los espacios y cómo se vinculan quienes atraviesan por la adolescencia en este siglo? La violencia en la que vivimos hoy, aumentada en dimensiones pocas veces vista por la televisión masiva, provoca una disminución de los espacios de juego. Ya no hay corridas en las veredas, los niños y niñas permanecen en sus casas y hay palabras que escuchamos más a menudo que otras: maltrato, abuso, discriminación...
Por eso, quienes tenemos presente los momentos felices de nuestra niñez creemos que hace falta proteger sus y los de la adolescencia a partir de acciones concretas. Si bien, cada persona que asume su maternidad y paternidad se supone asume también la responsabilidad de cuidar a sus hijos e hijas, la violencia que atraviesa todas las esferas hace que como sociedad nos responsabilicemos para ofrecerles un crecimiento dentro de los derechos y fuera del maltrato.
Por eso también, es que existen campañas como la del Buen Trato hacia la niñez  que busca capacitar y sensibilizar sobre la prevención del maltrato hacia niños, niñas y adolescentes y lo que implica la promoción del buen trato. Las organizaciones que trabajamos con las temáticas de niñez y las iglesias comprometidas con los derechos humanos crearon la campaña como una forma de transformar esa realidad con la que conviven a diario niñas y niños.  Una manera de hacerlo lo explicitan los siguientes objetivos:
Sensibilizar a la sociedad frente a las situaciones de violencia cotidiana que sufren niños/as y adolescentes.
Empoderar a los niños, niñas y adolescentes para que sean promotores de actitudes y conductas respetuosas de su dignidad e integridad.
Fortalecer y desarrollar factores protectores en los propios niños, niñas y fundamentalmente en los/las adolescentes y jóvenes que participarán protagonizando la campaña en todas sus instancias.
Visibilizar los temas del maltrato y las relaciones inequitativas, así como al tema de la infancia y la adolescencia (que en general es analizada a partir de sus carencias y dificultades) desde una perspectiva positiva y esperanzadora
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Pero insistimos en preguntarnos, desde CREAS, ¿cómo colaboramos para que esto sea posible, para dejarles un mundo mejor, construyendo vínculos equitativos, aceptando la diversidad, respetando a las demás personas? Ser parte de la campaña es una de las etapas, la otra está relacionada con poner en práctica en cada una de las esferas en donde nos desarrollamos, estos objetivos y dándolos a conocer a quienes están en contacto permanente con situaciones de violencia y conflicto.
Sabemos que las buenas intenciones no son realizables si las personas en forma individual y colectiva no las llevan a acciones concretas, a su vida diaria personal e institucional. Visibilizar las conductas que consideramos violentas, desnaturalizarlas en nuestras propias prácticas es una buena forma de iniciar el camino hacia esa transformación por una sociedad libre del maltrato infantil y todas las formas de violencia, incluyendo el abuso.

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