jueves, 20 de enero de 2011

Jugamos a tratarnos bien


¿Qué significa jugar para la niñez de hoy, cuáles son los espacios y cómo se vinculan quienes atraviesan por la adolescencia en este siglo? La violencia en la que vivimos hoy, aumentada en dimensiones pocas veces vista por la televisión masiva, provoca una disminución de los espacios de juego. Ya no hay corridas en las veredas, los niños y niñas permanecen en sus casas y hay palabras que escuchamos más a menudo que otras: maltrato, abuso, discriminación...
Por eso, quienes tenemos presente los momentos felices de nuestra niñez creemos que hace falta proteger sus y los de la adolescencia a partir de acciones concretas. Si bien, cada persona que asume su maternidad y paternidad se supone asume también la responsabilidad de cuidar a sus hijos e hijas, la violencia que atraviesa todas las esferas hace que como sociedad nos responsabilicemos para ofrecerles un crecimiento dentro de los derechos y fuera del maltrato.
Por eso también, es que existen campañas como la del Buen Trato hacia la niñez  que busca capacitar y sensibilizar sobre la prevención del maltrato hacia niños, niñas y adolescentes y lo que implica la promoción del buen trato. Las organizaciones que trabajamos con las temáticas de niñez y las iglesias comprometidas con los derechos humanos crearon la campaña como una forma de transformar esa realidad con la que conviven a diario niñas y niños.  Una manera de hacerlo lo explicitan los siguientes objetivos:
Sensibilizar a la sociedad frente a las situaciones de violencia cotidiana que sufren niños/as y adolescentes.
Empoderar a los niños, niñas y adolescentes para que sean promotores de actitudes y conductas respetuosas de su dignidad e integridad.
Fortalecer y desarrollar factores protectores en los propios niños, niñas y fundamentalmente en los/las adolescentes y jóvenes que participarán protagonizando la campaña en todas sus instancias.
Visibilizar los temas del maltrato y las relaciones inequitativas, así como al tema de la infancia y la adolescencia (que en general es analizada a partir de sus carencias y dificultades) desde una perspectiva positiva y esperanzadora
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Pero insistimos en preguntarnos, desde CREAS, ¿cómo colaboramos para que esto sea posible, para dejarles un mundo mejor, construyendo vínculos equitativos, aceptando la diversidad, respetando a las demás personas? Ser parte de la campaña es una de las etapas, la otra está relacionada con poner en práctica en cada una de las esferas en donde nos desarrollamos, estos objetivos y dándolos a conocer a quienes están en contacto permanente con situaciones de violencia y conflicto.
Sabemos que las buenas intenciones no son realizables si las personas en forma individual y colectiva no las llevan a acciones concretas, a su vida diaria personal e institucional. Visibilizar las conductas que consideramos violentas, desnaturalizarlas en nuestras propias prácticas es una buena forma de iniciar el camino hacia esa transformación por una sociedad libre del maltrato infantil y todas las formas de violencia, incluyendo el abuso.

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